¡Qué descansada vidala del que huye el mundanal ruïdoy sigue la escondidasenda por donde han idolos pocos sabios que en el mundo han sido!Que no le enturbia el pechode los soberbios grandes el estado,ni del dorado techose admira, fabricadodel sabio moro, en jaspes sustentado.No cura si la famacanta con voz su nombre pregonera,ni cura si encaramala lengua lisonjeralo que condena la verdad sincera.¿Qué presta a mi contentosi soy del vano dedo señalado,si en busca de este vientoando desalentadocon ansias vivas y mortal cuidado?¡Oh campo, oh monte, oh río!¡Oh secreto seguro deleitoso!roto casi el navío,a vuestro almo reposohuyo de aqueste mar tempestuoso.[...]
miércoles, 5 de junio de 2013
Beatus ille en Fray Luis de León.
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